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Víctor L. Villarabid

El nuevo sistema que se implantó en Galicia para hacer llegar los libros de texto a las manos de los alumnos, origina dos grandes problemas; un desafortunado reparto de riqueza; no se tiene distinción alguna entre alumnos de padres ricos y alumnos de padre pobres. Por otra parte, al alumno se le sirve el material embolsado, sin que este tenga que visitar para nada, la librería y tener, en muchos casos sus primeros contactos con el libro. Se llevaban años, muchos años, haciendo campañas, no en Galicia solamente si no en toda España, para convertir a ese tipo de establecimiento de venta de libros en una fuente de cultura más, dentro del organigrama social de los pueblos, algo que realmente ya estaba conseguido.Claro, todo esto sucede dado la docilidad de quines tenian que defender los intereses, del sector y de lo que hasta ahora fue cultura.

Pero el palo a las librerías y por tanto a la Cultura, Parece que va aumentar todavía más con los concursos de libros para las bibliotecas. Con ese nuevo sistema que acaba de anunciar la Consellería de Cultura. Así se logro que solo los libreros pudientes pueda acceder a esas subastas, pero además se corta la sana costumbre de que la persona responsable de las bibliotecas pueda seguir demandando la materia que le piden los lectores, le vienen los lotes de ideas y modas, con el consabido peligro de colocar lo que se quiere enseñar.

La cosa está muy bien estudiada, casi tanto como eso de ir vender libros a Cuba. Sigamos dando palos a la cultura que así nos crece y seguirá creciendo el pelo.

¿Quien o quienes critican la dictadura?.