Víctor L. Villarabid

Sin lugar a dudas, la idea del director Xeneral de Turismo, Rubén Lois de dejar a Galicia con un solo aeródromo, el de Santiago, quedando el de A Coruña y Vigo como terminales, nos parece un de las mejores que hemos oído en cuanto a la mejora de las infraestructuras gallegas.

Claro, que también el señor Director Xeral de Turismo, acierta también al decir que para ello habrá que superar el localismo, que solo a ello debemos los gallegos el que tengamos tres aeropuertos mediocres en lugar de uno bueno.

Así nos crece el pelo, así se planificaron y multiplicaron los accesos a Galicia. Todos sabemos, quien mandaba y manda también, que fueron mal hechos y duplicados por no meter una buena autovía por el cauce del Sil uniéndola posteriormente a una buena y bien racionada red hacia las cuatro provincias. Pero los intereses creados por los férreos localismos que reinaron y siguen reinando en Galicia, prefirieron todo lo contarios, y ahora vemos como Galicia se deshace con autovías paralelas entre sí, tres ya construidas y dos más programadas.