FESTÍN EN MONACO
Víctor L. Villarabid
La vida moderna en la que nos toca vivir, cada día nos sorprende más lo incoherente del ciudadano. Hoy nos ocupa el hecho ocurrido en la bonita ciudad de Mónaco, (la cual, que curiosidad, visitamos hizo estos días 20 años). Allí, la entidad financiera belga ‘Fortis’. Después de dejar ‘descontentos’ a medio millón de belgas, por discriminación a ala hora de repartir los dividendos de la venta, no se privó la firma de ofrecerle a medio millar de los considerados mejores empleados y ofrecerles, en uno de los mejores hoteles del Principado, el ‘Luis XV, un convite cuyo coste ascendió a 150.000 euros, un total de 3.000 por asistente.
Además de pasar esa firma a ser, definitivamente estafadora de un porcentaje de los belgas inversores de ‘Fortis’ y además de tener la desfachatez de disculparse la empresa, a través de uno de sus portavoces, diciendo que el convite era tradicional ya que para el se reservaba el 0,1% de la facturación total de ´Fortis’.
Suponemos que los directivos de tan arrogante financiara se quedarían con los bolsillos bien llenos, dado el despilfarro en tiempo de crisis.
Claro, ante hechos como estos y en las circunstancias actuales a uno no le queda más que preguntare ¿donde están esos jueces, que con su casa a medio barrer, quieren a veces preocuparse por los problemas de los demás? Ejemplo, desde España quererse tomar el caso de Pinochet. Creemos que, si no hay ley para ello se debe crear, lo de convites en el ‘Luis XV’ de Monaco, es propicio para la intervención judicial
