Víctor L. Villarabid
La Sociedad General de Autores y Editores de España, institución que no estaba muy bien vista últimamente, por aquello de los método empleados para aumentar su recaudación y llegar a venderse a la alternativa gobernante, a partir de ahora va a ser más rechazada todavía. Eso de controlar la música que suena en una boda, mediante espías filtrados, sin autorización alguna nos hace recordar hechos del franquismo, pero con las emisoras de radio. El hecho ocurrido en Sevilla, (Menos mil que no fue en la comunidad de Madrid) se sancionó con 60.101.
Entre el equipo de los espías convertidos en reporteros de la SGAE, formaban parte directivos y ex componentes de un popular grupo musical. Además de esta importante sanción, también es cierto que a la sala donde se celebraba la boda se la cargo con el pago de 43.179 euros.
A esto niveles no llegaba La Sociedad de Autores del franquismo. (Conocemos muy de cerca el tema, los tramites y diálogos sobre los costes de las sanciones duraban años y las cuantías finales eran radículas).Esta temática seguirá dando problemas y mucho que hablar
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Lo del alcalde de Getafe, don Pedro Castro, por llamar ‘tontos de los cojones a los votantes del PP’, le aportó salir en letras de molde en varios medios europeos, todo un éxito para un alcalde que lleva un cuarto de siglo con el bastón de mando de un municipio tan importante como el de Getafe. No obstante no podrá remediar su dimisión como presidente de la Federación Española de municipio. Buenos son los señores del PP para pasar por alto este insulto tan inoportuno. Eso suponiendo que el señor Castro sienta algo de interés por la Federación de Municipios de que preside
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Caritas Española, precisamente cuando está desplegando en su interior una de las mayores reestructuraciones y a la vez realizando una de las grandes campañas de recaudación y ayuda a miles de danificados de toda España, (la situación del los tiempos así lo demanda) recibe criticas de algunos sectores por que existen plazas en las que enfocan las campañas para ayudar a países de otros continentes. No les faltan ciertas razones a los que critican. La buena caridad comienza por el entorno y en el entorno existen muchas necesidades. Tal vez esa forma de practicar la caridad para la necesidad exterior reporte más protagonismo y prensa.
servido por villarabid
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